Poseo una mirada profunda
que siempre escruta lo difuso.
Mi gesto resulta acechante,
tal es el ahínco de los miopes.
El águila se burla desde las nubes,
no se dibujó el horizonte para mí.
Incluso los anteojos lo deforman:
Definido, diminuto, distante.
Mis pupilas se fosilizan a los cristales,
bajo la tempestad que los empaña y oxida.
Enturbian mi vista y me hundo en el cieno,
mientras te busco, entre el agua y el fuego.
Temo resbalar, tropezar, caer.
Podrían quebrarse e hincarme su vidrio.
Y yo lloraría tras sus fragmentos, indefensa,
comprendiendo que el mundo escapa a mis ojos.
Pero sólo me cegaré cuando te encuentre
pues estarás cerca como para que toque tu halo.
Encauza a los pasos perdidos y llama a un sueño
con los párpados cerrados y los brazos abiertos.
TRANSPARENTE
Publicado por Loth 4 comentarios
Etiquetas: Poemas
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